La sabiduría de Dios parte 1

7 nov

 

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus Ángeles fueron arrojados con él. (Apocalipsis 12:9)

Jesucristo es el pensamiento de Dios, el que vino a revelar al Dios eterno. Es Jesucristo la sabiduría de Dios desde el punto de vista de Dios. Si Partimos de la premisa que Cristo es el Logos, el Verbo, entonces Jesucristo es el que revela el pensamiento de Dios, pues Él mismo dijo que vino a revelar al Padre.

Jesucristo es la sabiduría de Dios, la cual manifiesta la cosmovisión o el punto de vista de Dios para el mundo. Las doctrinas, filosofías y religiones del mundo que enseñan los seres humanos nada tienen que ver con los pensamientos de Dios y su voluntad la cual es buena, agradable y perfecta.

Jesús dijo:
… Bien habló el profeta Isaías de lo hipócritas que son ustedes, cuando escribió: ‘Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón esta lejos de mí. De nada sirve que me rindan culto: sus enseñanzas son mandamientos de hombres.’

…De esta manera ustedes anulan la palabra de Dios con esas tradiciones que transmiten unos a otros. Y hacen otras muchas cosas parecidas (Marcos 7:6-8,13).

Jesús identificó quienes eran hipócritas ante sus ojos. Un hipócrita es definido como un engañoso, disimulado, falso, fariseo, que finge piedad. De los hipócritas o fariseos, Jesucristo nos dejo ver cual era su conducta externa e interna y los resultados de sus acciones.

Jesús identifica las manifestaciones de los hipócritas:
o Me honran con la boca; conducta externa
o Su corazón esta lejos de Dios, condición interna
o Enseñan como doctrina los mandamientos de hombres; conducta externa

Jesús identifica los resultados de la conducta hipócrita o religiosa:
o Se alejan o dejan los mandamientos de Dios; condición interna
o Se aferran a la tradición de los hombres; manifestación externa
o Invalidan la palabra de Dios; resultado externo e interno

En Marcos 7:14-16 Jesús dice:
No hay nada fuera del hombre que por entrar en él le pueda contaminar. Pero lo que sale del hombre es lo que contamina al hombre.

Los discípulos de Jesucristo le pidieron que les explicara que era lo que Él quería decir con esta parábola. Jesús les dice: lo que entra por tu boca no es lo que te va ha contaminar, refiriéndose a la comida; sino lo que sale por tu boca (V.20-23).

Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, las inmoralidades sexuales, los robos, los homicidios, los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la sensualidad, la envidia, la blasfemia, la insolencia y la insensatez. Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre.

Jesucristo acababa de revelarle a los discípulos donde es que esta el enemigo del ser humano. Lo que contamina al ser humano es la condición de su corazón. La Biblia identifica el corazón como el centro de operación del ser humano. El corazón es el centro de control de tu espíritu, alma, y cuerpo. Tu corazón es la parte central de tu alma y es influenciado y/o dominado por el subconsciente.

Tu subconsciente es donde tú guardas toda la memoria de tu vida pasada, donde viven tus emociones, donde se esconden tus vicios, prejuicios, falsos valores, creencias y motivaciones corruptas. Tu subconsciente es tu zafacón. Allí también hay emociones positivas como el gozo, alegría, sorpresa, virtudes, valores positivos y creencias verdaderas. Desde el subconsciente o corazón es que salen los malos pensamientos.

Jesucristo dijo, del corazón del hombre salen:
o Los malos pensamientos nacen del corazón, desde el conocimiento y/o experiencias pasadas que hay almacenadas en tu subconsciente.
Esto malos pensamientos se manifiestan en tu mente conciente, se hacen conocidos para ti que los estas pensando. Estos malos pensamientos toman poder cuando tú los autorizas. Tú los autorizas cuando meditas en ellos y dejas que tomen control de tu mente. El resultado de estos pensamientos los vemos en manifestaciones externas: tus palabras, tu conducta y emociones manifiestan la condición de tu corazón.

La conducta de las personas nos muestra la condición de su corazón. En este caso Jesús enseñaba a sus discípulos, como hoy nos enseña a nosotros lo que hace al ser humano pecar. No te hace pecar el no seguir rituales religiosos, sino lo que sale de tu corazón y estos pensamientos se manifiestan como:
o Inmoralidades sexuales: comienza con un deseo carnal de poseer visualmente primero y luego actuar sobre lo que no te pertenece, pornografía, masturbación, fornicacion, adulterio, violencia sexual, sadismo, masoquismo, aberraciones sexuales etc.
o Robos: robas cada vez que tomas algo que no te pertenece muchas veces porque consideras que tienes el derecho a tomarlo ilegalmente.
o Homicidios: cuando tu deseo carnal se impone sobre la vida de otro quitándole la vida de otro ser humano, es robarle la vida a otra persona.
o Adulterios: cuando deseas a alguien o a algo más que a Dios, cuando quebrantas tu relación de pacto con Dios o tú conyugue.
o Avaricias: el deseo ego céntrico de desear tener mas y dar menos para obtener mas con el objetivo de agrandar tu poderío personal.
o Maldades: pensamiento, deseos y acciones de maldad.
o Engaño: cada vez que piensas, deseas y actúas contrario a la verdad
o Sensualidad: cuando eres movido por el deseo de complacer tus sentidos.
o Envidia: cuando deseas lo que tu prójimo tiene
o Blasfemias: cuando maldices con tu mente o voz diciendo palabras que causan muerte.
o Insolencia: es una actitud de arrogancia, terquedad y desprecio hacia los demás.
o Insensatez: es uno que es necio pero piensa que es sabio.

Nuestra sabiduría, conocimiento y discernimiento no es el mismo que el de Dios. Cuando interpretamos la Biblia de acuerdo a los principios elementales del mundo (Legalismo), de acuerdo a los roles y estereotipos del sistema del mundo (Patriarcado, Machismo y Jerarquía) no estamos manifestando la sabiduría de Dios; El cual, no se identifica con un solo sexo y/o rol porque Dios no es ni hombre, ni mujer, Dios es Espíritu (Juan 4:24).

Cuando interpretamos la autoridad, la familia y la relación de esposo y esposa y/o hombre-mujer de acuerdo a las tradiciones, filosofías y sabiduría del mundo; promovemos las interpretaciones de estos sistemas, es decir, de como estos sistemas entienden y/o interpretan la distribución del poder y el control en la sociedad. Cuando nuestra cosmos-visión es influenciada por estos paradigmas manifestamos y proyectamos, aún sin estar conciente de ello, una posición anticristo.

En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. (Efesios 2:1-3)

La Biblia en el libro de Proverbios dice: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia” (Prov. 9:10).

El temor a Dios no significa miedo sino reverencia, es decir respeto. El apreciar y valorizar muchísimo la persona de Dios y Su relación, produce en ti una actitud de reverencia, es decir una actitud de evitar todo aquello que pueda lastimar la relación. Esta actitud de respeto y apreciación dice la Biblia que es el principio de tu acercamiento a la sabiduría de Dios. Esta actitud requiere de un corazón manso y humilde como Jesús que dijo: “se como yo que soy manso y humilde.”

La Biblia establece que el conocimiento de Dios es la inteligencia. Tú eres inteligente cuando tú conoces a Dios. Conocer a Dios no es ir a la iglesia, o leer la Biblia. Conocer a Dios no es saber sus nombres, tampoco es saber como o donde encontrarlo. Conocer a Dios es saber como Dios piensa, siente y actúa, conocer de sus tratos de amor y misericordia; de su justicia, poder y santidad. Este conocimiento se logra a través de intimar con Dios, profundizando en las Sagradas Escrituras, y teniendo una actitud mansa, que le permite al Espíritu Santo confortar tu mente y corazón con Su mente y corazón.

Yo la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos. El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. Conmigo está el consejo y el buen juicio; Yo soy la inteligencia; mío es el poder. (Proverbios 8:12-14)

El Apóstol Santiago identificó 2 tipos de sabiduría y/o razonamientos que están influenciando a las personas junto con su fruto:

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que demuestre por su conducta sus obras en la mansedumbre de la sabiduría. Pero si en vuestros corazones tenéis amargos celos y contiendas, no os jactéis ni mintáis contra la verdad.
Esta no es la que desciende de lo alto, sino que es terrenal, animal y diabólica. Porque donde hay celos y contiendas, allí hay desorden y toda práctica perversa. En cambio, la sabiduría que procede de lo alto es primeramente pura; luego es pacifica, tolerante, complaciente, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial y no hipócrita.

…Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz… Por tanto, cualquiera que quiera ser amigo del mundo se constituye enemigo de Dios… Humillaos delante de Dios y el os exaltará. (Santiago 3:13; 4:10)

Ser amigo del mundo es pensar como el sistema del mundo compartiendo su sabiduría que es:
o Terrenal: un corazón carnal que muestra soberbia, arrogancia, y amargos celos entre otros
o Animal: son conductas carnales tales como contiendas, desordenes, practicas perversas y desordenadas
o Diabólica: influencia espiritual del sistema anti-Cristo y/o intensiones de maldad

La sabiduría de lo alto, la que proviene de Dios es:
o Primeramente pura, no tiene mezcla de ley y gracia; es transparente en cuanto a su mensaje y manifiesta la gracia de Dios es decir su misericordia y amor.
o Luego es pacifica, comunica la verdad en paz
o Tolerante, no se impone, da espacio para el intercambio de ideas y el crecimiento de otros
o Complaciente, busca el bien del prójimo
o Llena de misericordia, comunica su mensaje manifestando gracia y promoviendo el crecimiento espiritual del prójimo
o Da buenos frutos, acciones de amor promueve vida en otros
o Imparcial y no hipócrita, no busca lo suyo mas busca la verdad
o Fruto de justicia que se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Un testimonio que exalta a Cristo y a la comunidad cristiana
o Es humilde, mansa y llena de templaza es decir sabe callar, escuchar y aprender de otros. Tiene auto control

Los frutos siempre han sido la evidencia de que estamos en la voluntad de Dios, la cual es buena, agradable y perfecta (Rom. 12:2). El Apóstol Santiago identifica la fuente de la sabiduría de acuerdo a los frutos que esta produce como dos: una es terrenal, animal y diabólica; la otra viene de lo alto. Una proviene del sistema de pensamiento del mundo, la otra proviene del pensamiento de Dios.

Cuando nuestros frutos manifiestan la sabiduría terrenal, animal o diabólica, estamos siendo dirigidos por nuestros deseos, motivaciones humanas y carnales; donde nuestra fuente de conocimiento son las tradiciones, sabiduría o filosofías del mundo, una mentalidad anti-Cristo.

Pablo nos recuerda:
Pues, está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos… Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. (I Corintios 1:19; 2:16).

Las enseñanzas Paulinas que más confusión e impedimento han traído son aquellas relacionadas al rol de la mujer en el reino de Dios. Es triste ver como todavía en pleno siglo 21, siglos después de la resurrección de nuestro Señor Jesús Cristo—la iglesia que es la esposa de Cristo—en ella se sigue oprimiendo, aquellas que Jesucristo vino a restaurar y levantar.

¿Cual es el problema con la sabiduría revelada de Cristo que ha causado tanta confusión entre los teólogos y eruditos de las sagradas escrituras? Pablo nos muestra evidencia en la primera carta escrita a los Corintios. La primera carta a los Corintios, se centra en diversos problemas que la iglesia de Corintios estaba teniendo. Pablo suplica a los hermanos en Corintios que se mantengan unidos en un mismo pensar (1Cor.1:11).

En Corintios había divisiones unos que seguían a Pablo, otros a Apolo y otros a Cefas (Pedro), pero Pablo les preguntaba; ¿Está dividido Cristo? (v.13). Aparentemente, las divisiones eran relacionadas a los principios elementales, que como hemos explicado anteriormente, Pablo se refería a los rudimentos de la ley y la sabiduría humana.

Pablo dice:
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. (1Cor. 1:17).

A que se refería Pablo cuando decía “no con sabiduría de palabras” Pablo se refería a palabrería que aparenta ser sabia, filosofías y religiosidad humana.

Pablo escribe que el mensaje de la cruz es locura para el mundo que se pierde.

Pablo cita a Isaías 29:14, para apoyar su argumento: “Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos.” ¿Como es la sabiduría de Dios? Pablo dice: “lo insensato de Dios es más sabio que los hombre, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1Cor. 1:25).

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